¿Sabías que la validación social es un principio psicológico básico de manipulación?

Una de las estrategias que suele utilizarse para saber cómo actuar es observar que hacen los demás en la misma situación. Como señala la teoría de la comparación social, necesitamos evaluar lo adecuado de nuestro comportamiento comparándolo con el de las de las personas semejantes a nosotras. Es decir, buscamos la validación social de nuestro comportamiento.

Hay dos condiciones en las que este tipo de influencia se maximiza. La primera es cuando estamos en una situación ambigua. La segunda condición se refiere a la semejanza con los otros, ya que imitamos a las personas similares a nosotros tomándolas como ejemplo del comportamiento o de la opinión que debemos seguir.

Tácticas de influencia basadas en el principio de validación social

Como principio de influencia, el heurístico en que se basa la validación social se puede describir como sigue: «se debe ser más proclive a aceptar una petición o a realizar un comportamiento si es consistente con lo que hacen o piensan otras personas similares».

Táctica «Lo que hace la mayoría»

La estrategia consiste ensecialmente en presentar una acción como lógica porque lo hace la mayoría.

Cuando una campaña se centra en eslóganes del tipo «el bestseller del año», «el coche más vendido», o «el programa de máxima audiencia», por poner algunos ejemplos, se está utilizando el heurístico de que si hay mucha gente que valora el producto es muy probable que sea realmente bueno.

Táctica «Lista de personas semejantes»

Otra táctica de influencia que se basa en la imitación consiste en acompañar la petición de una lista de personas similares que ya han actuado de ese modo. Se ha demostrado experimentalmente, por ejemplo, que las listas favorecen la aceptación al solicitar donantes de sangre o donaciones caritativas. cuanto mayor es la lista, más probable es que se acceda a la petición.

Validación social para la construcción del autoconcepto

El autoconcepto es la forma en la cual nos percibimos a nosotros mismos pero no de un modo valorativo sino característico. La validación social nos permite comparar la conducta de los demás en una situación con la nuestra para poder determinar la forma de actuar correcta segun las personas semejantes a nosotros.

La relación que existe entre el autoconcepto y la validación social se basa en un caracter social ya que determina la forma de actuar de una persona para ser aceptado en un grupo concreto. Por esta razón la validación social tiene un componente que relaciona la forma de ser y actuar con el caracter social de mantener relaciones estables con otras personas.

El autoconcepto esta formado de forma sustancial por lo que piensan los demás de nosotros, es lo que se denomina reflejo del yo, es decir, la construcción de como nos consideramos segun como nos consideran los demás. Esta caracteristica tiene una función adaptativa aunque en un principio puede parecer que es negativa para la propia persona.

La relación que existe entre el autoconcepto y la validación social se fundamenta en facilitar las realciones sociales con aquellas personas las cuales son semejantes a nosotros. Imagina que cada uno actuase de la forma que pensara que es correcto y no hubiese una cohesión grupal, dificultaría mucho las posibles coordinaciones grupales para la realización de distintas actividades conjuntas.

Relación entre validación social y la formación del endogrupo

Ya sabemos de que se trata la validación social, vamos a ver que es el endogrupo y como se relaciona con este. El endogrupo es el sentimiento de pertenencia a un grupo en el cual estamos integrado, a diferencia del exogrupo que se trata de aquellos grupos a los cuales no pertenecemos.

Ahora que conocemos los dos terminos, podemos establecer la relación existente entre ambos conceptos. La validación social como hemos visto, se trata de modular nuestro comportamiento en función del comportamiento de otras personas semejantes a nosotros en un contexto determinado, entre otras características. Por lo tanto, la validación social favorece la formación de endogrupos ya que permite establecer conductas comunes con otros individuos lo que permite sentirnos integrados con los grupos que actuan como nosotros y diferenciarnos de aquellos grupos que no lo hacen, lo que hemos llamado como exogrupos.

Los endogrupos y el sentimiento de pertenencia a un grupo es lo que hace por ejemplo que tengamos una predisposición a llevarnos mejor con una persona que es del equipo del Madrid si nosotros tambien lo somos aunque no nos conozcamos de antes. Este efecto que se produce entre las personas que pertenecen al mismo grupo tiene un fundamento esencial en la validación social ya que nos incita a la vida en grupo.

Por útlimo cabe destacar que la diferenciación que existe entre el endogrupo y el exogrupo, provocado en parte por la validación social, es fundamental para que exista la identidad social, la cual es imprescindible para que se establezcan relaciones sociales ya que es lo que determina nuestro comportamiento en contextos en los que hay otras personas.

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